El nombre del establecimiento está fuertemente ligado a la historia de la familia de su fundador, el palestino afincado en Compostela Ghaleb Jaber Ibrahim. Por una parte, el araguaney es un árbol típico de Venezuela, el país natal de su esposa y, por otra, el origen del término proviene del árabe ‘aryuani’, que define un amarillo muy vivo.
EL ÁRBOL
El Araguaney ha sido decretado como el árbol emblemático de Venezuela. El nombre es de origen indígena (Caribe) y describe a varias especies del Género Tabebuia, del cual chrisantha es la especie emblema.
Es un árbol de mediano tamaño, cuyo tronco puede crecer derecho o torcido, en bosques de ambientes secos, en bordes de sabanas, valles o lomas áridas, hasta alturas de 1.200 metros. Se distingue por una floración masiva, que se presenta fulgurante luego de botar sus hojas por la sequía.
Es un árbol de madera dura, compacta, de peso específico entre 1,25 y 1,50. Está entre las más duras del trópico americano, ya que si se lanza al agua un pedazo, éste se hunde como una roca. Se ha usado para postes y también como durmientes para los rieles de los ferrocarriles. Su floración es masiva y dura varios días.
EL COLOR
A los 5 o 6 años de andadura del Araguaney, recaló en el hotel el Arzobispo de Jerusalén, Hilario Capucci. Éste destacó el origen árabe del nombre del hotel recordando poemas de los siglos XII y XIII donde poetas ensalzaban el color Araguaney ‘aryuani’ de la casa de su amada, o de su vestido; un amarillo muy vivo y bello. Sin habérselo propuesto, habían creado un nexo de unión entre los diferentes pueblos mediante una palabra que personificaba el amor, la belleza y la pasión. Mismos valores que rigen la hospitalidad en este establecimiento hoy en día.